Región centro

La Región Centro de Portugal, que representa el 25,7% del territorio portugués y el 16,8% de su población, disfruta de una situación de centralidad geográfica en el contexto nacional: asegura la articulación del territorio portugués y de su sistema urbano, a través de la conexión de los corredores estructurantes de movilidad entre las dos grandes áreas metropolitanas de Lisboa y Oporto; asegura también el acceso de Portugal al norte y al centro de Europa, a través de los corredores de transportes continentales; y, siendo una región de fachada atlántica donde existen dos puertos de media dimensión, asegura también la articulación con Europa y el resto del mundo a través del transporte marítimo.

El modelo poblacional y la red urbana de la Región Centro están fuertemente determinados por las características morfológicas de su territorio, atravesado en dirección noreste-suroeste por la Cordillera Central (donde destaca la Serra da Estrela). El modelo de poblamiento presenta dos facetas distintas en la región: concentración de la población en el litoral, a través de una ocupación difusa, y desaglomeración en el interior, a través de la polarización demográfica en los principales centros urbanos. Una red urbana polinuclear, compuesta por un conjunto territorialmente bien distribuido de ciudades medianas, promueve el equilibrio territorial de la región.

La Región Centro es también un espacio que integra un vasto y diversificado patrimonio natural de reconocida cualidad paisajística y ambiental. Las áreas clasificadas en la Región Centro ocupan en su totalidad un área cercana al 16 % del territorio regional. La Región Centro es, por otro lado, una de las regiones de Portugal mejor dotadas de recursos hídricos superficiales y subterráneos, y de excelentes condiciones naturales, geomorfológicas e hídricas, para el aprovechamiento de la energía hidráulica. Pero es en las condiciones y en la capacidad de producción de energía eólica en lo que esta región destaca.

La Región Centro guarda herencias histórico-culturales de diferentes tiempos y civilizaciones. Lusitanos, Romanos, Visigodos y Árabes dejaron marcas de su estancia en esta región, como lo atestigua el vasto y diverso patrimonio histórico y arquitectónico diseminado por todo el territorio.
Así, los recursos turísticos son relevantes en la Región Centro de Portugal. Encontramos edificios y áreas urbanas y naturales clasificadas como patrimonio de la humanidad por la UNESCO, y la proximidad del más importante polo de atracción turístico y religioso del país (Fátima) se traduce en un flujo importante de visitantes de la Región Centro. A esta oferta se le suma el turismo rural, con productos diferenciadores de la propia región como las redes de playas fluviales, aldeas históricas o aldeas de pizarra.

La Región Centro, comparada con las restantes regiones de Portugal, se caracteriza por una estructura productiva muy diversificada y territorialmente heterogénea, integrando una variedad de especialidades productivas tradicionales, algunas de las cuales con una fuerte inserción internacional (cerámica y vidrio; industrias agro-alimentarias; metalúrgica básica e industrias de fabricación de máquinas y equipamientos, plásticos, etc.).

Además de eso, la región presenta buenos índices de escolarización de la población y condiciones para el desarrollo de actividades de investigación científica, concretamente en las áreas de sanidad, ingeniería de los materiales, electrónica, biotecnología y tecnologías de la información y comunicación. Existe también una buena red de universidades, centros tecnológicos e instituciones total o parcialmente dedicadas a la investigación científica y al desarrollo y transferencia de tecnología.

La dinámica de su tejido empresarial, asociado a la capacidad de su sistema regional de innovación, hacen que actualmente comiencen a despuntar nuevas empresas en sectores emergentes que se consolidan en los mercados internacionales más competitivos.

Finalmente, la Región Centro ofrece una calidad de vida muy elevada a sus habitantes. La presencia de servicios de excelencia en el ámbito de la educación o la sanidad, la existencia de equipamientos y actividades en el área de la cultura y el ocio, así como la presencia de centros urbanos con dimensión adecuada y paisajes urbanas y rurales atractivas, constituyen atributos que hacen de la Región Centro un lugar privilegiado para vivir y trabajar.