10 Octubre 2016

El presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, participó el pasado sábado en la jornada “Memórias da Guerra de Espanha na frontera do Baixo Alentejo, Oitenta anos depois (1936-2016)”, que tuvo lugar en la localidad de Barrancos y donde reconoció y agradeció la solidaridad de este pueblo portugués con los extremeños que se refugiaron en los alrededores del municipio huyendo de la Guerra Civil.

Ferández Vara indicó que desde que en el año 2009 se concediera la Medalla de Extremadura a Barrancos éste se considera como un pueblo más de la región que disfruta de dos culturas, la alentejana y la extremeña, que son complementarias y hermanas y destacó que las jornadas celebradas el pasado fin de semana en Barrancos eran especiales por ser ejemplo de solidaridad y sostenibilidad, porque se celebran en el Parque de la Naturaleza de Noudar, un paraje que el presidente consideró un ejemplo de desarrollo sostenible e integral.

Fernández Vara recordó que las personas que se encontraron en esta zona en los años de la Guerra Civil en España probablemente no se conocían de nada y sin embargo salió lo mejor del ser humano, porque los españoles que se refugiaron en los alrededores de este pueblo portugués pudieron hacerlo gracias a que sus vecinos y un grupo de militares portugueses quisieron que así fuese.

“En este mundo donde las escalas de valores están tan desdibujadas y no tiene valor nada que no tenga precio, esto que hacemos hoy es un acto simbólico de enorme trascendencia porque es verdad que la memoria y los recuerdos ayudan para que ciertos episodios no se vuelvan a repetir”, destacó el presidente extremeño.